Seleccionar página

Mora Salzman (Argentina)

Desde el año 2010, coordino grupos de Meditación y Yoga, impartiendo seminarios y talleres en diversas ciudades de la Argentina, así como clases y sesiones particulares.

Desde el año 2013, realizo Talleres grupales y Sesiones individuales de Constelaciones Familiares, dentro de la Argentina y en algunas experiencias y personas fuera del país.

Desde mi maternidad, comencé una búsqueda personal y autodidacta sobre el proceso de embarazo, parto y crianza respetada. A partir de esta búsqueda me interioricé también en la Educación Libre, intentado unir la mirada sistémica con el acompañamiento respetuoso hacia la infancia y las familias que están vinculadas con la crianza. Junto a este proceso renació en mi la escritura como proceso creativo y como una forma de aportar una mirada sistémica e integral de los conflictos emergentes

Sumado a esto, el contacto con las enseñanzas de Thomas Hübl, particularmente en la integración del trauma personal y colectivo y la “traducción” de los conocimientos místicos a nuestros tiempos, me posibilita crear puentes entre lo individual y lo colectivo, entre lo personal y lo transgeneracional, lo que llevamos dentro y lo que expresamos fuera, entre mi parte espiritual y mi tarea aquí en el aquí y el ahora.


Breve descripción de la ponencia
Las constelaciones familiares y el trauma:
Cómo crear un espacio de trabajo seguro y cuidado para consultantes y facilitadores

Nuestro sistema nervioso es un mapa sagrado que nos conduce a descubrir el tesoro de nuestra conexión con la vida, ya que gracias al funcionamiento de este sofisticado cableado interno, somos capaces de generar conexiones con nosotros mismos, de crear lazos relacionales saludables, de sentirnos seguros en el mundo que habitamos, de poder expresarnos y comunicarnos genuinamente, de sentir empatía y deseo de ayudar a otros. Como así también, gracias a esta inteligencia nerviosa somos capaces de protegernos, de desconectarnos cuando algo nos abruma y no podemos soportarlo, de defendernos del peligro o salir huyendo antes de que nos lastimen.

En el trabajo con Constelaciones Familiares, como facilitadores estamos continuamente en contacto con situaciones traumáticas: pérdidas de hijos, abusos, experiencias de amor interrumpido, guerras, dinámicas de víctimas-perpetradores y enfermedades, entre otros.

Es importante aclarar que el trauma no es el hecho en sí, sino nuestra respuesta ante el suceso, es decir, nuestra capacidad de procesar e integrar dicha experiencia en nuestro sistema nervioso. Cuando la situación resulta abrumadora y no podemos responder a través de nuestro sistema nervioso simpático y su reacción de lucha o fuga, se activa una respuesta a través de nuestro sistema nervioso parasimpático, creando una parálisis o congelamiento. Lo traumático se manifiesta a través de diversos efectos: hiper o hipoactivación, tensiones, disociaciones, fragmentación, incoherencia entre lo que sentimos, pensamos y hacemos, aislamiento, estrés, ansiedad, falta de conexión con el propio deseo, etc.

Volver a incluir lo excluido en la historia familiar es hacerlo también en el cuerpo físico, emocional y mental del consultante, permitiendo restaurar la sensación de seguridad y conexión interna de nuestro sistema nervioso parasimpático.

El trauma puede ser vivenciado por el consultante (un abuso por ejemplo o un trauma de apego) o puede ser un trauma sistémico o colectivo (la guerra o la inmigración, por ejemplo) que se manifieste individualmente hoy día en el consultante, por haber permanecido congelado transgeneracionalmente. Es decir, nacemos dentro de matrices traumatizadas, que se han vuelto “lo normal”, pero que nos afectan de múltiples maneras en nuestro presente. El trauma es pasado congelado en nuestro presente.

Por ello, comenzar a conocer cuáles son los mecanismos de autorregulación y corregulación de nuestro sistema nervioso- es decir, cómo funcionan estas respuestas ante el estrés, qué las dispara, cómo se percibe el efecto del trauma a nivel fisiológico, emocional y mental- es una vía hacia poder crear espacios seguros y cuidados con el consultante, habilitando la integración de la energía que quedó congelada a partir de dichas experiencias.

Elijo el tema de Constelaciones Familiares y el trauma para desarrollar en mi ponencia porque considero que saber sobre el funcionamiento de nuestro sistema nervioso y la respuesta ante situaciones traumáticas y estresantes, es de vital importancia para cuidar el trabajo, cuidar a los consultantes y a nosotros mismos. Con cuidar me refiero a: evitar re traumatizar, poder derivar a otro profesional especialista si es necesario, tener en cuenta la interrelación entre lo sistémico y lo individual, reconocer nuestros límites y los límites de la ayuda como facilitadores.

En mi exposición explicaré que es un trauma, como el sistema nervioso reacciona ante una situación abrumadora y qué efectos tiene individualmente, vinculados con la mirada sistémica y los traumas transgeneracionales.

Contaré sobre tratamientos realizados a los consultantes con los cuales trabajo, explicando cómo es que realizo este contacto con el consultante y su energía congelada en el cuerpo y a partir de allí desplegamos a través de imágenes o posicionamientos con su cuerpo, la dinámica sistémica vinculada a dicha emoción o sensación física, por ejemplo: miedo, dolor, temblores y tensiones.

Compartiré los resultados más visibles, como por ejemplo, qué pasó al comienzo y al final de la sesión, cómo estaban sus cuerpos y como se fueron, cómo se manifiestan los síntomas de integración a nivel corporal.

Brindaré a los participantes un ejercicio de anclaje, respiración y contacto, que pueden hacer cuando estén sintiendo que un consultante comienza a activarse por un hecho muy difícil o traumático y sirve para pasar de un estado de alerta, rechazo o abrumamiento a un estado más regulado, centrado, anclado y conectado a su cuerpo.